Contaminación Social, introducción a la obra.

Hoy en día, el concepto de arte está sujeto a múltiples interpretaciones, ligado constantemente a profundas polémicas en cuanto a qué se considera una obra de arte o simplemente una expresión, artística o no. Estasexpresiones varían según la cultura, la época o la sociedad para las cuales el término tiene un determinado sentido.

En la colección, el arte urbano juega un papel importante a modo de protesta y el arte industrial como escaparate, anunciando el motivo con un soporte inspirado en rótulos que simulan carteles publicitarios, sea para un negocio o una marca publicitaria y siempre buscando el trasfondo urbano en su estado artístico expresivo: paredes de grafitis y muros de hormigón deteriorado con manifestaciones artísticas.

Lo que pretende David Nieto con la colección “Contaminación Social” es fusionar el arte urbano, del que se ha alimentado durante su evolución como artista, con lo que él considera arte industrial, es decir, la utilización de elementos y situaciones cotidianos para “crear” con lo que nos rodea y proyectarlo en un subgénero propio que se exprese en armonía. Utilizar ambos conceptos (urbano e industrial) para mostrar las taras sociales que “contaminan” al ser humano.

La máscara antigás, seña de identidad de la colección presente en todas las obras, representa un escudo, una barrera tras la que el individuo se protege y aleja de ideas retrógradas, conductas deshonestas y actos atroces, impidiendo inhalar ideales o conductas nocivas.

Contaminación Social expone diez conductas nada favorables al desarrollo y evolución de la sociedad, como si de un golpe en la mesa se tratara queriendo captar la atención del público.

Los personajes de la colección representan cambio, evolución o arrepentimiento, protegiéndose de toda esa contaminación tóxica que nubla la razón y el civismo, impidiendo el respeto hacia lo que nos rodea con una máscara antigás que funciona de modo figurado. Los rótulos luminosos juegan su papel como reclamo publicitario llamando la atención del usuario para que repare en el «producto», un envase metálico que hace las veces de lienzo que alberga en su interior una actitud desafiante a este tipo de comportamientos, con la intención de ofrecer al consumidor la alternativa de ponerse esa máscara que evite inhalar toda esa polución que nos rodea y crear una atmósfera más depurada, menos nociva y evitando delegar la responsabilidad en otros, siendo consecuentes con el papel que jugamos en la vida. Todo acto es el origen de algo, correcto o no, no solo para uno mismo sino para un bien general.

Tirar piedras sobre nuestro propio tejado no es práctico a largo plazo, dejando un legado poco esperanzador para las nuevas generaciones. Un tejado con tanto peso negativo que llegará el día en que éste se vendrá abajo. Esta es mi reflexión personal expresada en diez cuadros, que son diez taras sociales que no hacen otra cosa que contaminar a la sociedad.

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